Resumen rápido
Tanto los infladores de CO2 como las bombas de mano pueden devolverte a la ruta rápidamente. El CO2 es imbatible en velocidad, mientras que la bomba gana en fiabilidad y uso ilimitado.
Piensa en el CO2 como una herramienta de día de carrera que ofrece presión instantánea con mínimo esfuerzo, y en la bomba como tu seguro diario que nunca se agota. A menudo, el mejor kit para salir combina ambos.
Esta guía compara velocidad de inflado, control de presión, comportamiento en frío, coste, sostenibilidad y fallos comunes para ayudarte a elegir la mejor combinación para tus salidas.
CO2: ventajas y desventajas
Ventajas: inflado ultrarrápido, muy compacto, ideal para carreras y manos frías. Desventajas: cartuchos de un solo uso, coste recurrente, el CO2 se difunde más rápido que el aire y puede congelar cabezales/guantes al descargar.
Buenas prácticas: usa un cabezal regulable para evitar sobreinflado y desperdicio. Coloca una funda en el cartucho para evitar quemaduras por frío. En tubeless, el CO2 puede asentar talones rápidamente pero puede acortar la vida del sellante.
Después del uso: al llegar a casa, desinfla y vuelve a inflar con aire para mejorar la retención. Almacena cartuchos lejos del calor; recicla los de acero vacíos cuando sea posible.
Bomba de mano: ventajas y desventajas
Ventajas: uso ilimitado, sin consumibles, fiable en cualquier parte, mejor para ajustar con precisión. Desventajas: más lenta, requiere esfuerzo, voluminosa (salvo minipump), puede costar llegar a presiones muy altas en carretera.
Elige bombas con manguera flexible y cabezal roscado para proteger núcleos Presta. Una mini bomba de estilo suelo con pequeño apoyo reduce el esfuerzo y cabe en bolsa de cuadro.
En gravel/MTB, las mini bombas de alto volumen aceleran el inflado; en carretera, un modelo de alta presión facilita los últimos PSI.
Mejores usos
- Carrera / grupetas rápidas: CO2 para inflado instantáneo y mínima parada; lleva una minipump como seguro.
- Desplazamientos / viajes: bomba para múltiples arreglos repetidos; añade un CO2 como ahorro de tiempo.
- Invierno: el CO2 funciona con guantes pero puede congelarse; la bomba evita fugas por frío.
- Asiento tubeless: el CO2 ayuda a hacer “pop” al talón; luego cambia a aire para preservar el sellante.
Kit práctico recomendado
Lleva: 1–2 cartuchos de CO2 (16–25 g según volumen de neumático), un cabezal de flujo regulable con cierre y una bomba compacta. Añade cámara o mechas, palancas y herramienta para núcleo de válvula. Para tubeless, incluye mechas/strings y un vial de sellante.
Monta la bomba en los portabidones o en bolsa de cuadro. Guarda cabezal y cartuchos en un estuche blando para evitar golpes y dañar roscas.
Seguridad y eficiencia
Asienta el cabezal recto sobre la válvula, sujétala con los dedos y evita fuerzas laterales. Con CO2, usa siempre funda y abre gradualmente para evitar bloqueo por hielo y dañar juntas. Con bomba, haz golpes rectos y usa manguera para proteger los núcleos.
Comprueba la presión al minuto (el CO2 enfría y la presión sube al templar). Verifica con manómetro antes de rodar fuerte.
