Preparación y checklist
Confirma llantas/neumáticos tubeless‑ready, cinta fresca y válvulas bien asentadas. Limpia los asientos del talón y retira restos de sellante seco. Quita los núcleos para un inflado de alto caudal al asentar.
Pre‑estira los neumáticos en la llanta. Ten agua jabonosa para ayudar al deslizamiento del talón y detectar fugas. Un compresor o depósito/booster simplifica el primer asiento.
Asentar el talón
Usa una bomba de pie con cámara, un booster o compresor. Sin ellos, quita el núcleo, bombea con golpes rápidos y masajea los flancos para favorecer el enganche del talón. Recorre la cubierta para perseguir fugas.
El CO2 puede ayudar a hacer “pop” en un apuro, pero cambia a aire después: el CO2 puede reducir la vida y el rendimiento inicial del sellante.
Sellante: elección y cantidad
Elige sellante acorde a temperaturas y terreno (fórmulas de baja Tª para invierno, mezclas con fibras para espinos). Cantidades tipo: 60–90 ml (carretera/gravel), 90–120 ml (XC/Downcountry), 120–150 ml (Enduro/Plus).
Agita con fuerza antes de inyectar para distribuir los sólidos. Rellena cada 2–3 meses (más a menudo en clima caluroso/seco). Gira la rueda y déjala apoyada de cada lado para recubrir la carcasa.
Presiones objetivo
Empieza con tablas del fabricante y ajusta: más baja para agarre/comfort y terreno roto; más alta para soporte, velocidad y proteger la llanta. Registra PSI, ancho y condiciones.
Si oyes burps en curvas fuertes o recepciones, sube 1–3 PSI o considera inserts. Si el agarre es vago, baja 1–2 PSI y prueba en el mismo tramo.
Arreglos en ruta
Lleva mechas (varios tamaños), herramienta para núcleo y una minipump o CO2. En cortes grandes, usa boot y cámara como salvavidas. Limpia la zona y gira el pinchazo a las seis para acumular sellante.
Tras usar CO2, cambia a aire para mejor retención. Reasienta con cuidado para no arrancar sellante seco del asiento del talón.
Rutina de mantenimiento
Mueve y agita mensualmente para redistribuir sellante. Revisa el asiento del talón por crestas secas y retíralas con cuidado si hay fugas. Renueva la cinta al primer signo de levantado o fuga lenta.
Sustituye núcleos doblados y gomas envejecidas. Pon recordatorios para rellenar sellante y verificar presiones objetivo por temporada.
